
Akershus rodea la capital y ofrece una ruta diversa por el corazón del este del país. Se avanza entre ondulados campos de cultivo verdes y junto al histórico Manor de Eidsvoll, donde nació la constitución nacional. La región actúa como un puente vital entre el ritmo urbano y animado y la belleza silenciosa de los bosques profundos. Es un paisaje de grandes lagos y suaves colinas que brinda una escapada sencilla al campo para un viaje de fin de semana.
Un viaje por aquí le lleva a lo largo de las orillas del lago Mjøsa y a través de tranquilos parques forestales. En las carreteras secundarias de Romerike encontrará acogedoras tiendas de granja y panaderías locales. El paisaje es accesible y está lleno de rincones escondidos para hacer un pícnic junto al agua cerca de la fortaleza de Oscarsborg. Cada curva revela un nuevo inicio de sendero o un lugar silencioso desde donde lanzar un kayak al fiordo de Oslo.
Esta zona está pensada para explorarla con calma, con carreteras bien mantenidas que conectan el bosque con la costa. Puede visitar los pueblos costeros de Drøbak y Asker o subir a las colinas para obtener vistas del valle. Akershus es la combinación perfecta de paz rural y fácil acceso, justo a las puertas de la ciudad.
Akershus destacados
- Fortaleza de Oscarsborg Tome un breve ferry hasta esta fortaleza isleña que desempeñó un papel vital durante la Segunda Guerra Mundial. Sus túneles y enormes cañones permiten profundizar en la historia militar.
- Pueblo de Drøbak Visite esta acogedora localidad conocida como el hogar de Papá Noel, con su casa de Navidad abierta todo el año. El puerto junto al mar es perfecto para una pausa de café y un paseo.
- Manor de Eidsvoll Póngase en el lugar donde se firmó la constitución noruega en 1814, en esta gran finca. Sus jardines y museo son imprescindibles para cualquier amante de la historia nacional.
- Lago Mjøsa Recorra en coche la punta sur del lago más grande del país y disfrute de vistas apacibles del agua. Hay muchos rincones escondidos para un pícnic o un baño rápido.
- Puerto de Son Este idílico pueblo es famoso por sus coloridas casas de madera y sus galerías de arte. Es una parada popular para navegantes y viajeros por carretera que buscan un ambiente relajado.
- Colinas de Romerike Explore el suave paisaje ondulado y los bosques profundos justo a las afueras de la ciudad. Las pistas forestales son perfectas para encontrar lagos silenciosos y senderos de senderismo.
- Área natural de Hvaltjern Una joya escondida para quienes aman los lugares tranquilos para nadar y pasear por el bosque. Este parque ofrece una escapada serena de las concurridas carreteras principales.
- Fetsund Booms Camine a través de la enorme estación de transporte de troncos sobre el río Glomma. Este singular enclave de patrimonio industrial muestra cómo se movía la madera por todo el país.
- Costa de Asker Descubra pequeñas calas de arena y promontorios rocosos a lo largo del lado occidental del fiordo. El sendero costero ofrece kilómetros de caminatas fáciles con constantes vistas al mar.
- Túmulos funerarios de Ullensaker Observe los grandes túmulos de la Edad de Hierro que marcan el antiguo poder de la región. Estos silenciosos monumentos son una parada rápida e interesante al borde de la carretera.
Los cuatro locales
Historia de Akershus
Akershus siempre ha sido el cerrojo estratégico de la puerta de acceso a la capital. Durante siglos, el poder de la región se concentró en la gran fortaleza del fiordo, donde reyes y soldados vigilaban las rutas comerciales. Las fértiles llanuras que rodean la ciudad actuaban como la despensa de la nación, con grandes mansiones que administraban vastas propiedades. Era una tierra de maniobras de poder y enfrentamientos militares que moldearon las fronteras del norte.
El momento moderno más famoso tuvo lugar en la fortaleza de Oscarsborg al amanecer del 9 de abril de 1940. Soldados locales dispararon los pesados cañones y hundieron el crucero alemán Blücher, dando a la familia real el tiempo suficiente para escapar. Este único acto cambió el curso de la guerra para Noruega y convirtió a una tranquila isla en símbolo nacional de valentía. La región está llena de estos puntos de inflexión en los que el destino del país se decidió en cuestión de horas.
La historia del interior está ligada al nacimiento del estado moderno en el Manor de Eidsvoll. En 1814, un grupo de hombres se reunió en el gran salón para firmar la constitución noruega en medio de un periodo de intenso caos europeo. Conducir hoy por Akershus significa atravesar la cuna de la democracia noruega. Desde centros de poder medievales hasta salas de reuniones revolucionarias, la provincia constituye la columna vertebral de la historia nacional.
