Visitar Sevilla
Bajo el sol andaluz en Sevilla, la luz del sol se filtra a través de los naranjos y el aire lleva el perfume de las flores. La Giralda se eleva sobre la ciudad, recordando su pasado moro. Las calles serpentean por el centro histórico, abriéndose a patios ocultos, fuentes y plazas animadas. La música flamenca se escucha en pequeños bares y plazas.
El casco antiguo está lleno de callejuelas estrechas y casas encaladas. Azulejos de cerámica de colores decoran las paredes y escaleras. Los cafés se extienden en plazas soleadas donde los locales disfrutan de un café o una copa de jerez.
Pasear junto al río Guadalquivir muestra la ciudad de otra manera. Puentes conectan Triana, famosa por su cerámica y su historia flamenca, con el centro de la ciudad. Barcos deslizan por el agua mientras ciclistas y peatones siguen los senderos ribereños. El atardecer vuelve dorado el río y la ciudad aún más viva.
El Alcázar brilla con intrincados diseños moriscos. La Catedral domina el horizonte. Calles y plazas muestran siglos de cultura, desde raíces romanas y moriscas hasta hitos del Renacimiento y el Barroco.
Sevilla ofrece un descubrimiento sin fin. Cada paso revela otra capa de la ciudad. Para los viajeros por carretera, Sevilla es un lugar para sentir el ritmo de Andalucía en su máxima expresión.
Principales atracciones
- Real Alcázar de Sevilla Un magnífico palacio real, famoso por su impresionante mezcla de estilos arquitectónicos cristianos y mudéjares (influidos por la cultura mora). Su zona más famosa es el Patio de las Doncellas y los tranquilos jardines.
- Catedral de Sevilla y Giralda La catedral gótica más grande del mundo. Fue construida en el lugar de una antigua mezquita. Sube a la Giralda (el campanario de la catedral, que fue el alminar de la mezquita) para disfrutar de la vista de la ciudad. ¡Es una rampa suave, no escaleras!
- Plaza de España Un espectacular complejo arquitectónico en forma de media luna construido para la Exposición Iberoamericana de 1929. Cuenta con bancos de azulejos que representan cada provincia de España y cuatro puentes decorados que cruzan el foso. Es un lugar inolvidable para fotografiar y favorito para remar en barca.
- Metropol Parasol (Las Setas) Cariñosamente conocido como "Los Hongos". Esta enorme estructura moderna de madera proporciona sombra sobre una plaza pública. Es la estructura de madera más grande del mundo y se puede caminar por su pasarela en la azotea para disfrutar de excelentes vistas del centro histórico.
- Barrio de Santa Cruz Situado junto al Alcázar. Este barrio es famoso por sus paredes encaladas, macetas de colores y plazas ocultas. Perfecto para perderse y descubrir bares tradicionales de tapas.
- Distrito de Triana Un barrio ribereño famoso por el flamenco, la cerámica y las tapas tradicionales. Sus calles y puentes coloridos ofrecen una mezcla perfecta de cultura y vida local. Triana es ideal para explorar la auténtica Sevilla alejada de las multitudes turísticas.
- Archivo de Indias Un edificio histórico que alberga documentos importantes del periodo colonial español. Puedes explorar manuscritos que detallan la historia de América. Su arquitectura y su importancia cultural lo convierten en una joya oculta en Sevilla.
- La Alameda de Hércules Un boulevard peatonal arbolado en la parte norte de la ciudad. Antes una zona descuidada, ahora es el epicentro de la vida nocturna y gastronómica contemporánea de Sevilla. Lleno de bares modernos y lugares de tapas. Popular entre los locales jóvenes.
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Historia de Sevilla
La ciudad comenzó como el asentamiento romano de Hispalis. Calles y murallas de esta época aún influyen en la disposición del casco antiguo. Mosaicos y ruinas romanas todavía se pueden encontrar cerca del Alcázar y la Calle Mármoles.
En 711, los moros conquistaron Sevilla. Se convirtió en una ciudad importante en Al-Ándalus. Construyeron el Alcázar, la Giralda y palacios. Canales de agua y sistemas de riego dieron forma a la tierra. La ciudad se convirtió en un centro de comercio, aprendizaje y cultura.
En 1248, las fuerzas cristianas lideradas por Fernando III capturaron Sevilla. Las iglesias reemplazaron a las mezquitas, pero la arquitectura morisca permaneció. La Catedral y el Alcázar se ampliaron. La riqueza de la ciudad creció gracias al comercio con América tras 1492. Barcos cargados con oro, plata y bienes exóticos llegaban al puerto de Sevilla.
Los siglos XVI y XVII fueron la edad de oro de Sevilla. Se convirtió en el corazón comercial de España. Gremios, palacios y plazas públicas florecieron. El arte y la música prosperaron. Sin embargo, la ciudad enfrentó plagas y competencia de Cádiz.
En el siglo XX, el turismo, los festivales y los proyectos de conservación revivieron sus distritos históricos. El flamenco, la Semana Santa y la arquitectura atrajeron atención global. Hoy, al caminar por sus calles, se ven siglos de comercio, conquista y cultura.
